Hola, soy Rocío y tengo 20 años. Estoy de novia y tengo una familia hermosa.
Amo con todas mis fuerzas a Dios, pues sin Él nada seria hoy. Él me enseño que todo cuanto colocase en mi corazón y lo determinare en Su Nombre sería posible. ¡Y así es!
No soy ni mejor ni peor que nadie, simplemente diferente. Me gusta cuidar de los niños...tengo mucha simpatía con ellos jaja, son hermosos.
En este momento estoy estudiando la carrera de abogacía, en 2do año y a la vez, estoy haciendo un curso de "Auxiliar Jurídico".
La idea de este blog resulto por el simple hecho de que lo encontré útil; es decir, a veces esta bueno contar nuestras experiencias con respecto a nuestra vida diaria y nuestra relación con Dios.
Comencé a ir a la IURD eso de los 14 años. Al principio me costaba porque yo no me acostumbraba a estar ahí, no me gustaba y todo era nuevo y raro a la vez. Iba porque la acompañaba a mi mamá y era muy de ella (muy "mamera"). Al pasar el tiempo me empecé a interesar, me empezó a gustar y de ahí, por una invitación al grupo joven la cual acepte empecé a ir los sábados también (además de hacer las cadenas de liberación y todo).
A partir de ahí todo cambió en mí. Mi adaptación al principio era difícil porque yo era tímida, pero con el tiempo todo desapareció.
Invertí, y lo sigo haciendo, en mi juventud. No conozco boliches ni "salidas de amigos", ni en mi mente esta hacer eso. Nadie me prohíbe nada, pero sé las consecuencias que atraen actitudes como esas. Muchos no entienden cuando les digo que yo no salgo. Me preguntan que hice para tal o cual día, y esa es mi respuesta: "yo no salgo", su sorpresa es grande porque me conocen como "la buena onda", "la simpática", etc. Pero al momento de esa respuesta pierdo todo, pero a la vez gano. Y solo eso me interesa: ganar. Ganar todo para mi Dios y perder todo para este mundo.
A lo largo de mi vida conocí personas maravillosas: compañeros de escuela, en la iglesia y facultad. No todos son mis amigos (JESÚS ES EL ÚNICO Y VERDADERO), pero aquellos que están en la misma fe que yo, esos son como mis hermanos. Tampoco quiero decir con esto que a los demás no los quiera, al contrario, los quiero y en algunos casos, mucho. Pero a la hora de elegir sé cual es mi elección correcta, sé cuales serán los beneficios de mi obediencia.
Tengo mis luchas y mis momentos bravos, pero todo lo puedo en Jesús que me fortalece!.
Estoy para ayudar como una vez me ayudaron a mí. Que Dios los bendiga! :-)
Pd: Una fotito, como siempre, con la hermosa de Camila.