sábado, 14 de enero de 2012

Te desconozco

Eso mismo me dijo mi mamá.
Ella dijo que me desconocía...pero ¿porque es que ella dijo eso?. Ella dijo eso porque yo me referí de una cierta manera hacia mi sobrinito. La historia es así: mi sobrino cada vez que viene a mi casa hace ¡desastres!, si desastre mismo. Todo lo que toca rompe, o hace un lío tremendo.
Su mamá no le dice nada, a veces uno queda diciendo: "Fulano portate bien, deja eso, ¡no! eso no....! y así continua. En ciertos momentos da vergüenza estar a cada momento diciéndole algo al niño...pero es que si uno no le dice dice la madre tampoco lo hace.
La última vez que vino, prendió el lavarropas y lo puso a funcionar con agua caliente. Imaginen como quedaron las ropas.
Bueno, pero lo que me llevo realmente a decir lo que dije y recibir la contestación de mi mamá fue lo siguiente: mi hermana no para de hablar de él, lo ama. Y contando un día, me dijo que el pequeño se levanta todas las noches, en la madrugada a comer todo lo que encuentra en la heladera, y ellos lo toman como gracia.
Yo no.
¿No hacen así las personas obesas?...ellas comen a escondidas!!
Y yo dije: "tienen que ponerle un vaso con yema del huevo con picante o algo, y van a ver como no lo hace más!". Fueron suficientes esas palabras para que mi mamá dijera: "Yo no se que te pasa Rocío, te desconozco".
Y yo sonreí y pensé: Si ella me desconoce...no interesa, yo no voy por el reconocimiento de los demás...no vivo por eso y para eso. Tan solo que Jesús me conozca yo ya soy feliz, sé que Él comprende y sabe porque dije tal cosa o porque hice otra.
Porque como está escrito: "Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre, porque adorno de gracia serán en tu cabeza, y collares en tu cuello" (Proverbios 1:8-9)
Es eso lo que Dios nos pide, que obedezcamos. No que juguemos graciosamente de los retos que nos dan. Sonó duro lo que dije para el niño, lo acepto, pero ya BASTA de jugarle risa a todo, después están lamentándose  de que si están gordos o flacos o lo que fuere. Pero no se dan cuenta de no hicieron nada al respecto.
No le enseñaron, y si lo hicieron, es de mala manera. Yo no tengo hijos, pero sé que es lo bueno y lo malo que debo encargarme de que aprendan. Si los papás le enseñan hoy, mañana cosecharan los frutos y serán muy sorprendentes...eso será de la manera en la que se enseñó.

Yo sé que Dios me conoce, y como dije, me sobra y me basta. Y está conmigo siempre, camino de su mano. :-)

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